• La lengua como constructora del mundo

     

    Llevaba unos días pensando algún tema interesante sobre el que hablar en el blog y creí que una buena forma de empezar sería con una pequeña demostración de hasta qué punto nuestra lengua moldea el mundo en el que vivimos.

    Es un tema muy interesante y sobre el que se podrían escribir cientos de páginas. De hecho, he intentado resumir los puntos más importantes que se han discutido sobre esta idea, pero aún así me ha quedado un poco largo para una entrada, así que he decidido dividirlo en varias para hacer más fácil su lectura. Espero que te guste y sea de interés.
    Así que… ¡allá vamos!

    percepción

    ¿Cómo influye la lengua en nuestra percepción del mundo?

    ¿Influye la lengua materna en nuestra manera de percibir y relacionarnos con la realidad?

    ¿Puede la lengua influir hasta el punto de, por ejemplo, hacernos percibir los colores de forma diferente como en el pavo de la imagen? Este es un tema que lleva siglos despertando la curiosidad tanto a lingüistas, antropólogos o psicólogos como a cualquier persona interesada en las lenguas. Y parece que con los nuevos avances tecnológicos que permiten pruebas más científicas y rigurosas, estamos más cerca de entender los mecanismos neurológicos de la lengua.

    Para entender mejor lo que ha supuesto esta pregunta a lo largo de la historia de los estudios lingüísticos, debemos remontarnos a principios del siglo XIX en la que vivía el lingüista, filósofo y diplomático alemán Wilhelm von Humboldt.

    Wilhelm von Humboldt

    Wilhelm von Humboldt

    En 1799, el señor Humboldt viajó a España donde quedó fascinado por la lengua y la cultura vascas. Le llamó la atención precisamente el Euskera, una lengua que aun estando en territorio europeo era distinta a todas las demás lenguas del continente. A su regreso se dedicó a investigar sobre los vascos, su cultura y su “extraña” lengua, regresando un tiempo después a esas tierras para estudiar la lengua de primera mano. Poco a poco se iba dando cuenta de que el euskera era, tanto en su vocabulario como en su estructura, completamente diferente a lo que por sus estudios filológicos consideraba como natural.

    Al ser consciente de que las lenguas podían ser mucho más diversas entre sí de lo que él había imaginado, comenzó a estudiar otros idiomas cuanto más remotos mejor, especializándose en las lenguas amerindias, cuyo estudio le llevó a afirmar que “La diferencia entre las lenguas no sólo está en los sonidos y en los signos, sino también en la visión del mundo.” y a concluir que “Pensar depende no sólo de la lengua en general, sino también hasta cierto punto de la lengua de cada individuo”.

    Después de estas reflexiones de Humboldt, otros pensadores comenzaron a interesarse por la influencia que la lengua podía tener sobre el pensamiento. En 1873, el profesor de filología de la Universidad de Oxford Max Müller explica que “las palabras con las que pensamos son canales de pensamiento que no excavamos nosotros, sino que ya encontramos construidos” refiriéndose a cómo el conocimiento y la visión del mundo de nuestros ancestros llega hasta nosotros gracias a la lengua.

    En el mismo sentido se pronuncia el matemático, y también filósofo, William Kingdon Clifford, que años después añade que “lo que hace que la naturaleza sea lo que es para nosotros es el pensamiento de la humanidad anterior incrustado en nuestra lengua.

    Edward Sapir

    Edward Sapir

    A pesar de este nuevo interés en la influencia de la lengua materna en nuestra percepción, no fue hasta un siglo después que todas estas ideas llegaron a Edward Sapir, otro lingüista al que un día el antropólogo Franz Boas abrió los ojos ante la diversidad lingüística, desmontado todas las generalizaciones sobre la estructura de las lenguas que éste había aprendido en sus estudios de filología germánica.

    Su posterior investigación de gramáticas extrañas y exóticas le llevó a sentar las primeras bases de lo que se llamaría “relativismo lingüístico” proponiendo diversos ejemplos de diferentes experiencias del mundo según la lengua.

    Benjamin Lee Whorf

    Pero fue su discípulo Benjamin Lee Whorf quien, ya en la década de 1940, se atrevió a llegar más lejos lanzándose a hacer afirmaciones como que la gramática de cada lengua “no es sólo un instrumento reproductor para expresar ideas, sino el que da forma a las ideas, el programa y la guía de la actividad mental del individuo en el análisis de sus impresiones […] Diseccionamos la naturaleza de acuerdo con las pautas establecidas por nuestras lenguas maternas.”

    Estas ideas son las que posteriormente se han conocido como la famosa Hipótesis de Sapir-Whorf o Principio de la Relatividad Lingüística PRL.

    Continúa…

    Post Tagged with , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *