• La lengua como constructora del mundo III

     

    Tiempo y Espacio

    Tiempo y Espacio

    Después de haber comentado las diferentes visiones y opiniones que este tema ha producido a lo largo de la historia, ha llegado el momento de concretar y exponer diferentes ejemplos de cómo la lengua influencia, en este caso, nuestra percepción del tiempo y del espacio.

    ESPACIO

    Espacio

    Espacio

    La relación que tiene la lengua con la percepción del espacio es uno de los aspectos que más ha despertado el interés de los lingüistas.
    En este sentido son famosas las lenguas aborígenes australianas Kuuk Thaayorre y Guugu Yimithirr, conocidas porque, al contrario que la mayoría de las lenguas, no usan coordenadas egocéntricas, que son relativas, sino direcciones geográficas absolutas.

    ¿Qué supone esto? Pues que en vez de usar palabras que dependen de la posición de nuestro cuerpo como son derecha, izquierda, delante o detrás, utilizan las coordenadas geográficas norte, sur, este, oeste etc, que no dependen de la posición corporal.

    Un hablante de estas lenguas no pediría, por ejemplo, que le pasasen el libro que está a la derecha, si no que usaría la palabra correspondiente al punto cardinal donde éste se encontrase.

    La particularidad de estas lenguas obliga a sus hablantes, en todo momento y desde una edad muy temprana, a pensar y a saber en qué posición se encuentran y a prestar atención a las pistas que proporciona el ambiente (como pueden ser la posición del sol o la dirección de los vientos) para poder de este modo hablar apropiadamente. Esta exigencia de la lengua refuerza y entrena los procesos cognitivos relacionados con la orientación permitiendo una mayor habilidad orientativa y un mejor conocimiento espacial. Por esta razón los hablantes de estas lenguas parecen tener poderes superhumanos, puesto que aunque se encuentren en lugares cerrados o completamente desconocidos son capaces de orientarse incluso mejor que las personas que se mueven a diario en esos entornos.

    TIEMPO

    Tiempo

    Tiempo

    Generalmente cuando se piensa diferente respecto al espacio también se piensa diferente sobre el tiempo. Muchos creen que “el sistema temporal de una lengua determina la comprensión del tiempo por parte de sus hablantes”.
    Al respecto el profesor George Steiner añade que: “Buena parte de la percepción occidental el tiempo, como secuencia lineal y movimiento vectorial, está establecida y organizada por el sistema verbal indoeuropeo.

    En la lengua Kuuk Thaayorre, que utiliza coordenadas geográficas en vez de egocéntricas, la forma de organizar el tiempo también es diferente a lo que estamos acostumbrados.

    En lenguas como el español o el inglés, pensamos que el futuro se encuentra ante nosotros y que el pasado lo hemos dejado atrás. Pero en otras como el aymara, el pasado se encuentra delante y el futuro detrás (por lo que no podemos verlo). En ambos casos se trata de una concepción del tiempo horizontal.

    Si a un hispanohablante o anglófono se le pide ordenar una serie de fotografías cronológicamente, seguramente las colocará formando una línea de izquierda a derecha, en la que la fotografía más antigua estaría a la izquierda del todo y la más actual a la derecha.

    Sin embargo, si un hablante de hebreo o de árabe realiza la misma tarea comprobaríamos que lo haría de la manera opuesta, es decir, la más antigua a la derecha y la más actual a la izquierda.

    Si la misma prueba es realizada por un hablante de chino, veríamos que su orden ya no es horizontal sino vertical, colocando la fotografía más antigua arriba y la más reciente abajo.

    Como se puede deducir, el patrón que distintas lenguas usan al construir la metáfora del tiempo tiene mucho que ver con su escritura, siendo en inglés o español de izquierda a derecha, al contrario en árabe o hebreo y verticalmente de arriba a abajo en el caso del chino. Por lo que podemos ver el concepto de tiempo no sólo tiene que ver con los tiempos verbales de cada lengua si no también con la forma en la que esta se escribe.

    ¿Pero qué sucede en el caso del Kuuk Thaayorre? Si pedimos a uno de sus hablantes que realice la prueba de ordenar cronológicamente las fotografías, veremos que éste siempre lo hará de este a oeste, sin importar la posición en la que se encuentre.

    Es así como nos damos cuenta de que la lengua nos proporciona símbolos para los patrones espaciales que nos ayudan a percibir el mundo de maneras específicas.

    Interesante, ¿verdad?
    ¿Quieres saber cómo afecta a nuestra percepción del color y del género? Sigue leyendo…

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